
Nos encontramos en un lugar lleno de magia: el valle glaciar de Pineta dentro del PN de Ordesa y Monte Perdido. Una de las características más llamativas de este valle es la cantidad de cascadas y torrentes de agua que descienden en todas las direcciones y que circulan a lo largo de los intrépidos bloques de piedras que dan forma a este maravilloso entorno.
Esta excursión se inicia en un bosque de hayedos donde la curiosidad pasa a ser única por las historias que se pueden ir creando de duendes escondidos entre huecos y aberturas de los árboles y del propio terreno. En el inicio se puede observar la cara norte del Monte Perdido donde hace algún tiempo había un glaciar bien conocido por los amantes de la naturaleza del que queda algún pequeño resquicio. Este glaciar, junto con otros, es el que ha ido dando forma al valle a lo largo de los años.
Desde el principio ya pensamos que nos iba a sorprender gratamente la ruta. Hay dos opciones: ida y vuelta por el mismo camino o realizar una circular. Es la opción que nosotros elegimos y sinceramente consideramos que vale la pena.
Hay caseta de información. Nos encanta pasar aquí y por las Tourist Info 😀.

Comenzamos la ruta dirigiéndonos a la Ermita de la Virgen de Pineta y el Parador de Bielsa. El inicio es exigente pues hay un desnivel de 400 m a lo largo de 1 km aproximadamente. Pero lo maravilloso y motivador es que transcurre por un hermoso bosque de hayas y abetos, con escalones, muchos de ellos generados de forma natural. Se sigue el recorrido GR-11.

Al llegar a los Llanos de La Larri disfrutamos de unas vistas espectaculares de las Tres Sorores o Treserols que tienen una hermosa leyenda: el Monte Perdido (3.348 msnm), el Cilindro de Marboré (3.328 msnm) y el Pico Añisclo (también conocido como Soum de Ramond, en honor a Louis Ramond gran alpinista del s. XVIII) (3.263 msnm). Tras un paseo llegamos hasta la cascada de La Larri que recoge las aguas del Circo de la Munia esculpido durante miles de años por los glaciares.
El río La Larri forma numerosas cascadas cuyas aguas provienen de los Ibones de La Larri o Gorgas del Tormacal. Estas cascadas generan varios saltos de agua hasta llegar a los Llanos de La Larri. El agua de estas cascadas atraviesa los Llanos hasta llegar al río La Larri que genera la cascada La Larri y la cascada del Cinca que nosotros observamos desde unos miradores acondicionados. El agua de estos saltos baja hasta el Valle de Pineta.
La vuelta la realizamos por una pista forestal muy agradable y sencilla hasta llegar al inicio por un bosque de hayas.

